וְאֶֽת־הַֽמִּזְבְּח֡וֹת אֲשֶׁ֣ר עַל־הַגָּג֩ עֲלִיַּ֨ת אָחָ֜ז אֲשֶׁר־עָשׂ֣וּ ׀ מַלְכֵ֣י יְהוּדָ֗ה וְאֶת־הַֽמִּזְבְּחוֹת֙ אֲשֶׁר־עָשָׂ֣ה מְנַשֶּׁ֔ה בִּשְׁתֵּ֛י חַצְר֥וֹת בֵּית־יְהוָ֖ה נָתַ֣ץ הַמֶּ֑לֶךְ וַיָּ֣רָץ מִשָּׁ֔ם וְהִשְׁלִ֥יךְ אֶת־עֲפָרָ֖ם אֶל־נַ֥חַל קִדְרֽוֹן׃
Derribó además el rey los altares que estaban sobre la techumbre de la sala de Achâz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que había hecho Manasés en los dos atrios de la casa de SEÑOR; y de allí corrió y arrojó el polvo en el torrente de Cedrón.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de II Reyes 23:12: y fuentes místicas clásicas.